Thursday, November 16, 2006
Tuesday, November 07, 2006
Imágenes:
Sunday, November 05, 2006
"Historia Armenia"
Pregenocidio:
En 1826, el rey de Persia quiso conquistar Armenia y Georgia. El zar de Rusia confió a los generales armenios la organización de la resistencia a cambio de una Armenia independiente en caso de victoria.Gracias a la ayuda de los armenios, los persas fueron vencidos, pero el zar, en lugar de una Armenia independiente, creó la pequeña provincia autónoma de Erevan.Un año más tarde, el ejército ruso junto a los voluntarios armenios venció al ejercito otomano.En 1878, los rusos avanzaron triunfalmente hasta los alrededores de Constantinopla y firmaron un tratado en San Stéfano, cuyo artículo 16 obligaba al gobierno otomano a considerar a sus súbditos armenios en igualdad de condiciones. Esto fue repetido en el Congreso de Berlín, en el artículo 61. Pero el gobierno otomano no mantuvo sus promesas y continuó oprimiendo al pueblo armenio. Viendo que la justicia no se realizaba con promesas, los armenios decidieron asegurarla ellos mismos, y los jóvenes se organizaron en partidos políticos mayoritariamente revolucionarios.Entre 1894 y 1896, el sultán Abdul Hamid ordenó una serie de matanzas con la intención de suprimir supuestas tentativas de oposición de los armenios encabezados por los movimientos revolucionarios.Ante la indiferencia de las grandes potencias mundiales, el salvajismo turco unido a los kurdos, asesinó a 300.000 armenios en Armenia occidental y Cilicia.La juventud turca reaccionó contra las aberrantes masacres del sultán, formando un movimiento liberal llamado "Jóvenes Turcos" cuya finalidad era suprimir el poder autocrático del sultán, creando un nuevo orden basado en la igualdad, la libertad y la fraternidad. Para ello crearon el Comité "Unión y Progreso" al cual se aliaron los revolucionarios armenios, ya que estos les habían prometido toda la ayuda para la creación de un estado autónomo armenio dentro del régimen turco.Pero este comité pronto degeneró en una dictadura y comenzaron nuevamente las matanzas, el fin era el Panturquismo, según el cual, todas las minorías del imperio otomano debían turquizarse, el verdadero programa de los turcos era "Turquía para los turcos".En 1909, el gobierno turco llevó a cabo el primer experimento de exterminio masivo de armenios en Adaná, Cilicia. El experimento tuvo resultados alentadores, 30.000 armenios fueron exterminados y sus ciudades y aldeas completamente destruidas. El hecho demostraba que se podría llevar a cabo, sin mayores inconvenientes, el exterminio total del pueblo armenio.El genocidio fue aplazado al estallar las guerras balcánicas en 1911. Como consecuencia de ésta, Turquía pierde territorio europeo lo cual genera su avidez por recuperar terreno hacia el este.Durante la primera guerra mundial (1914-1919) Turquía aliada a Alemania contra Rusia, realimentaba la idea de reconstruir el gran Imperio Otomano.
El proceso de destrucción del pueblo armenio:
Primera Guerra Mundial:
"Estamos en guerra: jamás se nos presentara mejor oportunidad. Las intervenciones y las protestas de las grandes potencias serán olvidadas e intrascendentes ante el hecho consumado... si esta liquidación no llega a ser general y definitiva, desde el punto de vista práctico sólo nos ocasionará trastornos. Es necesario que la nación armenia sea desarraigada, que no quede en nuestro territorio un solo armenio. Esta vez el aniquilamiento de los armenios será total." El gobierno movilizó no solamente a los armenios sometidos al servicio militar obligatorio, sino que también incorporó a los que habiendo pasado la edad legal de instrucción militar, por ley habían sido exonerados del servicio mediante una tasa. No quedando ya soldados armenios en los frentes, se dedicó al resto del personal militar a construir caminos y trincheras, y después a conducirlos a diversos lugares y asesinarlos.Los gobernadores locales, mientras tanto, hicieron estimaciones acerca de la cantidad de fusiles que tendrían los armenios en sus respectivas jurisdicciones. Sobre esa estimación, exigieron a la población armenia que entregara a las autoridades esa cantidad de armas.Cuando no fue entregada, el gobierno tomó como rehenes a los notables que quedaban en la ciudad, los encarceló, los torturó y después tomó represalias contra la población; sabiendo que las matanzas de 1894 y 1896 y las de Adaná de 1909 fueron precedidas por medidas similares, los armenios no querían entregar las armas; pero la amenaza de un baño de sangre minó las resistencias populares y los convenció de no ofrecer al gobierno un pretexto para exponerlos a ese peligro. Se acordó, en general, entregar las armas bajo la garantía del gobierno de que no aprovecharía su indefensión. Los gobiernos locales formularon esa promesa y recibieron las armas. Inmediatamente los gobernadores las hicieron fotografiar siguiendo instrucciones del gobierno central y enviaron las fotografías a Constantinopla como prueba que los armenios estaban preparando una insurrección masiva.De nada valió que los armenios hubieran colaborado con los Jóvenes Turcos a su advenimiento al poder; de nada valió la lealtad de los soldados armenios del ejército turco en todos los frentes de batalla, incluso contra sus hermanos de sangre que luchaban en el Cáucaso en las filas del ejército ruso. Para los turcos, la raza armenia constituía un elemento antisocial, de valor negativo y solo se la podría contrarrestar eliminándola. Bajo el pretexto de una supuesta rebelión armenia, el ministro del Interior, Talaat Pashá, arrestó a 600 intelectuales, comerciantes, profesionales y dirigentes, el 24 de abril de 1915 con el objeto de deportarlos y enviarlos a los desiertos de Siria y Mesopotamia.La orden del gobierno central de Turquía fue la deportación total de los armenios, sin excepciones. Paulatinamente, primero los intelectuales y dirigentes, después los oficiales del ejército, más tarde los que restaban, la nación armenia quedó privada de su elemento masculino, sólo sobrevivían ancianos y niños de corta edad. Inmediatamente las fuerzas de seguridad invadieron las casas y desalojaron brutalmente a sus moradores.De esta manera, las caravanas de deportados se integraban sólo de mujeres, niños y ancianos. Puestos en marcha, comenzó el calvario y la miseria, escoltados por la gendarmería turca. Al llegar a cada ciudad, los grupos fueron expuestos en la plaza pública, frente al edificio de la gobernación, para que los turcos del lugar seleccionaran a las mujeres, jovencitas y niños que les gustaran, autorizándose su rapto. Después de este ultraje, el remanente de la caravana de los esclavizados debía continuar su camino. Al llegar la noche, los gendarmes se entregaban a toda clase de vejámenes a costa de los niños y niñas armenios, cometidos ante los ojos de sus aterradas madres y sin posibilidad de defensa alguna, pues la resistencia equivalía a la muerte.Entre estas mujeres las había en diversos grados de embarazo; la mayoría murió al sufrir hemorragias en el parto, que ocurrió en el camino, a la intemperie y sin ayuda de nadie; con ellas murieron sus hijos recién nacidos. El ocultamiento debía ser ante los extranjeros; pero los armenios debían ver morir a sus compatriotas en demostraciones públicas de la intención de matar y que la muerte no fuera de tal naturaleza que los sobrevivientes se sintieran excluidos o a salvo. Por el contrario, la tortura debía ser pública y si fuera posible, hecha ante los familiares de la víctima por vía de mutilaciones en vida, o enterrados vivos o seccionándoles órganos sexuales; las decapitaciones debían ser masivas y las víctimas debían formar fila esperando su turno; si la cantidad fuera muy grande, debía apilarse a las víctimas de a dos, a modo de poder darles muerte de un solo hachazo. La marcha fue, además, un tormento para los ojos, obligadas a ver la serie interminable de cadáveres abandonados a la intemperie, de aquellos que les precedieron y que sucumbieron por el cansancio; eran irreconocibles por su corrupción natural y por haber sido carcomidos por animales de carroña. Las caravanas se mezclaban con otras caravanas, el espectáculo era dantesco; miles de esqueletos y cadáveres en putrefacción, árboles cubiertos de cuerpos colgados por el cuello o por los pies, montículos formados por esqueletos amontonados. Ancianas armenias fueron arrojadas vivas en fosas previamente abiertas, por más que los turcos echaban tierra encima, esta se agrietaba y la acumulación formaba una especie de colina movediza a causa de los movimientos desesperantes de ahogo y asfixia de las víctimas aún con vida.No limitándose a condenar a una muerte lenta a los desdichados exiliados, las autoridades centrales turcas ordenaron, en varios lugares, matanzas en gran escala. En julio de 1916, todos los exiliados dispersos a lo largo del Eufrates, fueron enviados a Deir-el-Zor, para ser allí exterminados por millares.
En 1826, el rey de Persia quiso conquistar Armenia y Georgia. El zar de Rusia confió a los generales armenios la organización de la resistencia a cambio de una Armenia independiente en caso de victoria.Gracias a la ayuda de los armenios, los persas fueron vencidos, pero el zar, en lugar de una Armenia independiente, creó la pequeña provincia autónoma de Erevan.Un año más tarde, el ejército ruso junto a los voluntarios armenios venció al ejercito otomano.En 1878, los rusos avanzaron triunfalmente hasta los alrededores de Constantinopla y firmaron un tratado en San Stéfano, cuyo artículo 16 obligaba al gobierno otomano a considerar a sus súbditos armenios en igualdad de condiciones. Esto fue repetido en el Congreso de Berlín, en el artículo 61. Pero el gobierno otomano no mantuvo sus promesas y continuó oprimiendo al pueblo armenio. Viendo que la justicia no se realizaba con promesas, los armenios decidieron asegurarla ellos mismos, y los jóvenes se organizaron en partidos políticos mayoritariamente revolucionarios.Entre 1894 y 1896, el sultán Abdul Hamid ordenó una serie de matanzas con la intención de suprimir supuestas tentativas de oposición de los armenios encabezados por los movimientos revolucionarios.Ante la indiferencia de las grandes potencias mundiales, el salvajismo turco unido a los kurdos, asesinó a 300.000 armenios en Armenia occidental y Cilicia.La juventud turca reaccionó contra las aberrantes masacres del sultán, formando un movimiento liberal llamado "Jóvenes Turcos" cuya finalidad era suprimir el poder autocrático del sultán, creando un nuevo orden basado en la igualdad, la libertad y la fraternidad. Para ello crearon el Comité "Unión y Progreso" al cual se aliaron los revolucionarios armenios, ya que estos les habían prometido toda la ayuda para la creación de un estado autónomo armenio dentro del régimen turco.Pero este comité pronto degeneró en una dictadura y comenzaron nuevamente las matanzas, el fin era el Panturquismo, según el cual, todas las minorías del imperio otomano debían turquizarse, el verdadero programa de los turcos era "Turquía para los turcos".En 1909, el gobierno turco llevó a cabo el primer experimento de exterminio masivo de armenios en Adaná, Cilicia. El experimento tuvo resultados alentadores, 30.000 armenios fueron exterminados y sus ciudades y aldeas completamente destruidas. El hecho demostraba que se podría llevar a cabo, sin mayores inconvenientes, el exterminio total del pueblo armenio.El genocidio fue aplazado al estallar las guerras balcánicas en 1911. Como consecuencia de ésta, Turquía pierde territorio europeo lo cual genera su avidez por recuperar terreno hacia el este.Durante la primera guerra mundial (1914-1919) Turquía aliada a Alemania contra Rusia, realimentaba la idea de reconstruir el gran Imperio Otomano.
El proceso de destrucción del pueblo armenio:
Primera Guerra Mundial:
"Estamos en guerra: jamás se nos presentara mejor oportunidad. Las intervenciones y las protestas de las grandes potencias serán olvidadas e intrascendentes ante el hecho consumado... si esta liquidación no llega a ser general y definitiva, desde el punto de vista práctico sólo nos ocasionará trastornos. Es necesario que la nación armenia sea desarraigada, que no quede en nuestro territorio un solo armenio. Esta vez el aniquilamiento de los armenios será total." El gobierno movilizó no solamente a los armenios sometidos al servicio militar obligatorio, sino que también incorporó a los que habiendo pasado la edad legal de instrucción militar, por ley habían sido exonerados del servicio mediante una tasa. No quedando ya soldados armenios en los frentes, se dedicó al resto del personal militar a construir caminos y trincheras, y después a conducirlos a diversos lugares y asesinarlos.Los gobernadores locales, mientras tanto, hicieron estimaciones acerca de la cantidad de fusiles que tendrían los armenios en sus respectivas jurisdicciones. Sobre esa estimación, exigieron a la población armenia que entregara a las autoridades esa cantidad de armas.Cuando no fue entregada, el gobierno tomó como rehenes a los notables que quedaban en la ciudad, los encarceló, los torturó y después tomó represalias contra la población; sabiendo que las matanzas de 1894 y 1896 y las de Adaná de 1909 fueron precedidas por medidas similares, los armenios no querían entregar las armas; pero la amenaza de un baño de sangre minó las resistencias populares y los convenció de no ofrecer al gobierno un pretexto para exponerlos a ese peligro. Se acordó, en general, entregar las armas bajo la garantía del gobierno de que no aprovecharía su indefensión. Los gobiernos locales formularon esa promesa y recibieron las armas. Inmediatamente los gobernadores las hicieron fotografiar siguiendo instrucciones del gobierno central y enviaron las fotografías a Constantinopla como prueba que los armenios estaban preparando una insurrección masiva.De nada valió que los armenios hubieran colaborado con los Jóvenes Turcos a su advenimiento al poder; de nada valió la lealtad de los soldados armenios del ejército turco en todos los frentes de batalla, incluso contra sus hermanos de sangre que luchaban en el Cáucaso en las filas del ejército ruso. Para los turcos, la raza armenia constituía un elemento antisocial, de valor negativo y solo se la podría contrarrestar eliminándola. Bajo el pretexto de una supuesta rebelión armenia, el ministro del Interior, Talaat Pashá, arrestó a 600 intelectuales, comerciantes, profesionales y dirigentes, el 24 de abril de 1915 con el objeto de deportarlos y enviarlos a los desiertos de Siria y Mesopotamia.La orden del gobierno central de Turquía fue la deportación total de los armenios, sin excepciones. Paulatinamente, primero los intelectuales y dirigentes, después los oficiales del ejército, más tarde los que restaban, la nación armenia quedó privada de su elemento masculino, sólo sobrevivían ancianos y niños de corta edad. Inmediatamente las fuerzas de seguridad invadieron las casas y desalojaron brutalmente a sus moradores.De esta manera, las caravanas de deportados se integraban sólo de mujeres, niños y ancianos. Puestos en marcha, comenzó el calvario y la miseria, escoltados por la gendarmería turca. Al llegar a cada ciudad, los grupos fueron expuestos en la plaza pública, frente al edificio de la gobernación, para que los turcos del lugar seleccionaran a las mujeres, jovencitas y niños que les gustaran, autorizándose su rapto. Después de este ultraje, el remanente de la caravana de los esclavizados debía continuar su camino. Al llegar la noche, los gendarmes se entregaban a toda clase de vejámenes a costa de los niños y niñas armenios, cometidos ante los ojos de sus aterradas madres y sin posibilidad de defensa alguna, pues la resistencia equivalía a la muerte.Entre estas mujeres las había en diversos grados de embarazo; la mayoría murió al sufrir hemorragias en el parto, que ocurrió en el camino, a la intemperie y sin ayuda de nadie; con ellas murieron sus hijos recién nacidos. El ocultamiento debía ser ante los extranjeros; pero los armenios debían ver morir a sus compatriotas en demostraciones públicas de la intención de matar y que la muerte no fuera de tal naturaleza que los sobrevivientes se sintieran excluidos o a salvo. Por el contrario, la tortura debía ser pública y si fuera posible, hecha ante los familiares de la víctima por vía de mutilaciones en vida, o enterrados vivos o seccionándoles órganos sexuales; las decapitaciones debían ser masivas y las víctimas debían formar fila esperando su turno; si la cantidad fuera muy grande, debía apilarse a las víctimas de a dos, a modo de poder darles muerte de un solo hachazo. La marcha fue, además, un tormento para los ojos, obligadas a ver la serie interminable de cadáveres abandonados a la intemperie, de aquellos que les precedieron y que sucumbieron por el cansancio; eran irreconocibles por su corrupción natural y por haber sido carcomidos por animales de carroña. Las caravanas se mezclaban con otras caravanas, el espectáculo era dantesco; miles de esqueletos y cadáveres en putrefacción, árboles cubiertos de cuerpos colgados por el cuello o por los pies, montículos formados por esqueletos amontonados. Ancianas armenias fueron arrojadas vivas en fosas previamente abiertas, por más que los turcos echaban tierra encima, esta se agrietaba y la acumulación formaba una especie de colina movediza a causa de los movimientos desesperantes de ahogo y asfixia de las víctimas aún con vida.No limitándose a condenar a una muerte lenta a los desdichados exiliados, las autoridades centrales turcas ordenaron, en varios lugares, matanzas en gran escala. En julio de 1916, todos los exiliados dispersos a lo largo del Eufrates, fueron enviados a Deir-el-Zor, para ser allí exterminados por millares.
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